Oratorio San Felipe Neri de Alcalá de Henares
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AVISOS SEMANALES

MES DE MAYO
EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO
Lunes a Viernes a las 18:30 - 19:30.
Domingo 18:30 - 20:00.

VÍSPERAS
Lunes a Viernes a las 19:30.
Vísperas solemnes. Domingo 20:00.
MES DE LAS FLORES
Todos los días tras la misa de 18:00.
ROSARIO DE LA DIVINA MISERICORDIA
Viernes tras la misa de 18:00.
NOVENA DE SAN FELIPE NERI
Del Domingo 17 de mayo al Lunes 25 de mayo.
SOLEMNIDAD DE SAN FELIPE NERI
Martes 26 de mayo. Misa mayor a las 19:00.

Calendario 2025-2026
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Dichos de San Felipe Neri

El hombre debe humillarse y no engreírse por los favores recibidos (San Felipe Neri)

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Nuestras instituciones   Nuestras instituciones  Nuestras instituciones

Jesucristo, Dios visible, es la mano tendida de Dios para que vuelva a vivir de cara a Él, para construir mi vida sobre la verdad; el pecado es el fruto de mi decisión de conducir mi existencia la margen de sus planes, de sus criterios, de su proyecto para mí. El perdón es la máxima expresión del amor que siente por mí...por encima de mis pecados, sean los que sean...y me lo ofrece una y otra vez, todos los días.

Zaqueo es un hombre que ha construido su vida al margen de Dios y de su ley, que vive apartado de Dios y, por tanto, de los demás; que ha edificado su vida sobre la roca del "tener", pero que no es feliz: lo tiene todo, pero le falta el amor. Aún así, se abre a la posibilidad de que Jesús pueda darle la felicidad que desea su corazón, la que lleva buscando desde hace años...pero eso significa abrirse a otra realidad, salir de mis criterios de vida, de la y darle a Jesús la oportunidad de entrar en ella. Y se sube al árbol, porque para "ver" a Jesús -a quien la gente, el mundo, sus criterios, su pensamiento único no le permite ver- necesita elevarse, superar la mentalidad del mundo; y espera, con silencio y emoción, el paso del Señor.

Al escuchar de Jesús: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa" (Lc 19,5), no podía creerlo...¿yo? ¿por qué? ¿no soy digno? ¿de verdad quieres ser mi amigo?...cuenta San Lucas que "bajó en seguida", lo estaba deseando...y no desaprovechó la ocasión, aunque sabía que acceder a la invitación suponía dejar que Jesús iluminase toda su vida, permitirle entrar hasta las profundidades más recónditas para sanarlas, para darles un sentido nuevo. Sin embargo, el evangelista no nos cuenta qué hablaron concretamente Jesús y él, aunque el libro de la Sabiduría nos puede dar una pista: "corriges poco a poco a los que caen, les recuerdas su pecado y los reprendes, para que se conviertan y crean en ti, Señor" (Sb 12,2).

¡Cuántas heridas hay en nosotros! ¡Cuántas cavernas a las que nunca ha llegado la luz de Jesús! ¡Cuántos secretos "inconfesados" que permitimos nos aparten del amor sanador de Dios!...Zaqueo le dejó entrar en su casa, tomó la mano que Jesús le tendía, se fió de Él, y experimentó la reconciliación con Dios y con sus hermanos: la conversión al amor de Dios lleva implícita la restauración del amor al prójimo, que se manifiesta en obras concretas ("la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y, si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más", Lc 19,8)...¡Y eso fue la salvación de la casa de Zaqueo, de su vida!

Como dice San Pedro, "la paciencia de Dios es nuestra salvación" (II Pe 3,15). Una vez más, Dios sale a tu encuentro, tiende su mano amorosa hacia ti porque quiere ser la salvación de tu casa. No quiere entrar en tu casa sin tu permiso. Quiere iluminar tu vida, corregir lo que está desviado y potenciar lo que está bien dirigido. Si le abres -como Zaqueo y tantos otros a lo largo de la vida de la Iglesia- y le dejas entrar, será la salvación de tu casa.

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