Lectura espiritual de la Sagrada Escritura 1: a) Lo qué significa "lectura espiritual de la Escritura"; b) Inicio de la lectura y comentario de 2 Tim
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- Escrito por P. Enrique Santayana
- Categoría: Otros Ejercicios
El mismo Espíritu Santo que ha inspirado a los diversos autores humanos de la Sagrada Escritura
es el que guía a los que con humildad se hacen discípulos de la Palabra.
«La lectura espiritual de la Sagrada Escritura (2Tim 3,14-17) es una lectura que la considera realmente como inspirada y procedente del Espíritu Santo, de modo que ella nos puede “instruir para la salvación”. Se lee la Escritura correctamente poniéndose en diálogo con el Espíritu Santo, para sacar de ella luz “para enseñar, convencer, corregir y educar en la justicia (2Tim 3,6). “Así el hombre de Dios se encuentra perfecto, preparado para toda obra buena” (2 Tim 3,17)»
BENEDICTO XVI, Audiencia del miércoles 28 de enero de 2009.
| Lectura Espiritual de la Sagrada Escritura 1 | |
Inicio de la lectura y comentario de la segunda carta de san Pablo a Timoteo
Catecismo de la Iglesia Católica: La oración núm. 2568 - 2597
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- Escrito por P. Armando Solís
- Categoría: Ejercicios de los Sábados
En el marco de los Ejercicios del Oratorio el 15 de octubre de 2022, el Padre Armando Solís realizó un sermón con el fin ayudarnos para que podamos concretar la enseñanza del Catecismo de la Iglesia Católica sobre la oración y la apliquemos a nuestra vida.
| Ejercicio de los Sábados | |
Conversión a la Iglesia Católica de san John Henry Newman. Conciencia, fe y desarrollo de la doctrina cristiana.
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- Escrito por OSFN
- Categoría: San John Henry Newman
En el marco de los Ejercicios del Oratorio, el 08 de octubre de 2022, víspera de la memoria de san John Henry Newman, el p. Enrique Santayana expuso el itinerario intelectual, espiritual y moral que llevó a Newman a abandonar la Iglesia Anglicana y a pedir el bautismo en la Iglesia Católica. La charla tuvo por título: "Conciencia, fe y desarrollo de la doctrina cristiana. Pensamiento y vida de S. John H. Newman".
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Lectura espiritual de la Sagrada Escritura
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- Escrito por P. Enrique Santayana C.O.
- Categoría: Otros Ejercicios
«De la misma facultad necesitan tanto los que profetizan, como los que escucha a los profetas; ya que nadie puedo oír a un profeta si el Espíritu mismo que profetizó no le diera la inteligencia de sus propias palabras».
Por otro lado, es la lectura de un discípulo de Cristo, y un discípulo no quiere sino conocer más a su Señor y obedecerle. Según Benedicto XVI,
«una lectura espiritual de la Escritura es una lectura que la considera realmente como inspirada y procedente del Espíritu Santo, de modo que ella nos puede “instruir para la salvación”. Se lee la Escritura correctamente poniéndose en diálogo con el Espíritu Santo, para sacar de ella luz “para enseñar, convencer, corregir y educar en la justicia (2Tim 3,6). “Así el hombre de Dios se encuentra perfecto, preparado para toda obra buena”».
P. Enrique Santayana C.O.
La celebración "ad orientem" en el rito romano actual
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- Escrito por Alberto Velasco Esteban
- Categoría: Liturgia
Celebrar sin ver al pueblo no es algo exclusivo de la forma extraordinaria. También en la ordinaria es permitido. Esto es una cosa común en muchos lugares. Todos los papas han celebrado así. En la Instrucción General del Misal Romano (IGMR) se contempla que los altares no deben de colocarse pegados a la pared, para dar la oportunidad de celebrar de cualquier lado de éste. Cada una de estas dos posibilidades tiene su simbolismo. Ver hacia el pueblo da la sensación de que se comparte la mesa. Ver hacia el oriente litúrgico, en cambio, simboliza que todo el pueblo, con el sacerdote que es Cristo, miran hacia el Padre y se dirigen juntos a él.
Como es menos común que se celebre “versus Deum”, explicaremos el modo en que tiene que hacerse en la forma ordinaria del rito romano.
- El misal siempre se coloca a la izquierda del celebrante, y el acólito le ayuda por la derecha. Por ello, antes de la misa debe de colocarse la credencia del lado derecho del altar. De igual forma, las velas y la cruz, en caso de que se coloquen sobre el altar, deben de cambiarse de lado.
- El sacerdote se dirige al altar al inicio de la Misa. Al llegar, lo venera con un beso por el lado que ha de celebrar.
- Si se emplea incienso y el altar está pegado a la pared, lo inciensa iniciando por el lado derecho, volviendo al centro, después incensando el lado izquierdo y, finalmente, volviendo al centro. Si asiste un diácono, no lo acompaña al incensar. En caso de que el altar esté despegado de la pared, inciensa rodeándolo, como de costumbre, y acompañado del diácono. (IGMR n. 277)
- El celebrante preside los Ritos Iniciales desde sede, viendo al pueblo. La Liturgia de la Palabra es en el ambón, viendo al pueblo. Igualmente, el celebrante hace la homilía viendo al pueblo.
- Al inicio de la liturgia eucarística el celebrante se dirige al altar. Presenta los dones versus Deum.
- Si se emplea incienso, el celebrante inciensa los dones y la cruz (si está al centro del altar). Después, si el altar está pegado a la pared, como al inicio inciensa el lado derecho; vuelve al centro; después inciensa el lado izquierdo y vuelve al centro, en donde es incensado. En caso de que el altar no esté pegado a la pared, lo inciensa rodeándolo, como de costumbre. (IGMR n. 277)
- Para decir “Oren hermanos…” se voltea hacia el pueblo, y acabado la respuesta, vuelve a la posición ad orientem, en donde sigue la ;isa, sin voltearse para decir “el señor esté con ustedes” al inicio del prefacio. (IGMR n. 147)
- En la Consagración el celebrante no se voltea. Pero debe elevar el Cuerpo de Cristo y el cáliz con la y la Sangre de Cristo por encima de su cabeza, para que lo pueda ver el pueblo.
- Continúa celebrando versus Deum hasta el rito de la paz, en donde se vuelve para decir “La paz del señor esté con ustedes”. (IGMR n. 154)
- Tras ello, vuelve a la posición versus Deum y, después del Cordero de Dios, se vuelve al pueblo para mostrar el Cuerpo de Cristo partido mientras dice “Este es el Cordero de Dios…” (IGMR n. 157)
- El celebrante comulga sobre el altar, y después da la comunión como de costumbre.
- La oración después de la comunión y los ritos conclusivos los hace en la sede, viendo hacia el pueblo.
En el siguiente video se explica todo esto:
Este artículo ha sido copiado en esta página de la siguiente web: Liturgia papal - La celebración "ad orientem"