Lectura espiritual de la Sagrada Escritura
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- Escrito por: P. Enrique Santayana C.O.
- Categoría: Otros Ejercicios
Lectura espiritual de la Sagrada Escritura es una lectura creyente de la Escritura, que sabe que fue escrita por inspiración del Espíritu Santo e implora ese mismo Espíritu para adentrarse en sus riquezas, según lo que expresaba san Gregorio Taumaturgo:
«De la misma facultad necesitan tanto los que profetizan, como los que escucha a los profetas; ya que nadie puedo oír a un profeta si el Espíritu mismo que profetizó no le diera la inteligencia de sus propias palabras».
P. Enrique Santayana C.O.
La celebración "ad orientem" en el rito romano actual
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- Escrito por: Alberto Velasco Esteban
- Categoría: Liturgia
Celebrar sin ver al pueblo no es algo exclusivo de la forma extraordinaria. También en la ordinaria es permitido. Esto es una cosa común en muchos lugares. Todos los papas han celebrado así. En la Instrucción General del Misal Romano (IGMR) se contempla que los altares no deben de colocarse pegados a la pared, para dar la oportunidad de celebrar de cualquier lado de éste. Cada una de estas dos posibilidades tiene su simbolismo. Ver hacia el pueblo da la sensación de que se comparte la mesa. Ver hacia el oriente litúrgico, en cambio, simboliza que todo el pueblo, con el sacerdote que es Cristo, miran hacia el Padre y se dirigen juntos a él.
Como es menos común que se celebre “versus Deum”, explicaremos el modo en que tiene que hacerse en la forma ordinaria del rito romano.
- El misal siempre se coloca a la izquierda del celebrante, y el acólito le ayuda por la derecha. Por ello, antes de la misa debe de colocarse la credencia del lado derecho del altar. De igual forma, las velas y la cruz, en caso de que se coloquen sobre el altar, deben de cambiarse de lado.
- El sacerdote se dirige al altar al inicio de la Misa. Al llegar, lo venera con un beso por el lado que ha de celebrar.
- Si se emplea incienso y el altar está pegado a la pared, lo inciensa iniciando por el lado derecho, volviendo al centro, después incensando el lado izquierdo y, finalmente, volviendo al centro. Si asiste un diácono, no lo acompaña al incensar. En caso de que el altar esté despegado de la pared, inciensa rodeándolo, como de costumbre, y acompañado del diácono. (IGMR n. 277)
- El celebrante preside los Ritos Iniciales desde sede, viendo al pueblo. La Liturgia de la Palabra es en el ambón, viendo al pueblo. Igualmente, el celebrante hace la homilía viendo al pueblo.
- Al inicio de la liturgia eucarística el celebrante se dirige al altar. Presenta los dones versus Deum.
- Si se emplea incienso, el celebrante inciensa los dones y la cruz (si está al centro del altar). Después, si el altar está pegado a la pared, como al inicio inciensa el lado derecho; vuelve al centro; después inciensa el lado izquierdo y vuelve al centro, en donde es incensado. En caso de que el altar no esté pegado a la pared, lo inciensa rodeándolo, como de costumbre. (IGMR n. 277)
- Para decir “Oren hermanos…” se voltea hacia el pueblo, y acabado la respuesta, vuelve a la posición ad orientem, en donde sigue la ;isa, sin voltearse para decir “el señor esté con ustedes” al inicio del prefacio. (IGMR n. 147)
- En la Consagración el celebrante no se voltea. Pero debe elevar el Cuerpo de Cristo y el cáliz con la y la Sangre de Cristo por encima de su cabeza, para que lo pueda ver el pueblo.
- Continúa celebrando versus Deum hasta el rito de la paz, en donde se vuelve para decir “La paz del señor esté con ustedes”. (IGMR n. 154)
- Tras ello, vuelve a la posición versus Deum y, después del Cordero de Dios, se vuelve al pueblo para mostrar el Cuerpo de Cristo partido mientras dice “Este es el Cordero de Dios…” (IGMR n. 157)
- El celebrante comulga sobre el altar, y después da la comunión como de costumbre.
- La oración después de la comunión y los ritos conclusivos los hace en la sede, viendo hacia el pueblo.
En el siguiente video se explica todo esto:
Este artículo ha sido copiado en esta página de la siguiente web: Liturgia papal - La celebración "ad orientem"
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
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- Escrito por: P. Enrique Santayana C.O.
- Categoría: Festivos y solemnidades
29/ V /2022
«Y mientras los bendecía, se separó de ellos,
y fue llevado hacia el cielo»
Los Apóstoles dieron testimonio de que Jesús, después de resucitar de entre los muertos, estuvo durante cuarenta días mostrándose a ellos, comiendo con ellos, enseñándoles algunas cosas y dándoles algunas instrucciones que antes de la resurrección no hubieran podido comprender, y, sobre todo, dándoles muestras de que realmente había vencido a la muerte, no por un tiempo, sino para siempre. No para prolongar sin fin esta vida de la tierra, sino para alcanzar la vida verdadera, la vida de Dios.
Alabado sea Jesucristo.
Siempre sea Alabado.
29 de mayo, 2022
Iglesia del Oratorio de san Felipe Neri
COMUNIÓN DE PADECIMIENTOS Y DE GLORIA
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- Escrito por: P. Enrique Santayana C.O.
- Categoría: Otras ocasiones
Funeral por los alcalaínos difuntos
durante la pandemia, 27 de mayo, 2022
«Ha resucitado»
Alabado sea Jesucristo
Siempre sea alabado
27 de mayo, 2022
En la Iglesia del Oratorio de san Felipe Neri
EL PUNTO DE PARTIDA DE TODA SANTIDAD
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- Escrito por: P. Enrique Santayana C.O.
- Categoría: Festivos y solemnidades
Fiesta de San Felipe Neri, 26 de mayo, 2022
«Huid de toda singularidad y deleitaos en la vida común»Aunque todos los que estamos aquí queremos a san Felipe hemos de admitir que somos muy distintos a él. Diréis: ¡claro, él es un gran santo y a nosotros nos queda mucho! Es verdad, pero la diferencia no solo es de grado, él más santo y nosotros menos, sino que es muy posible que estemos andando caminos contrarios, sencillamente porque el principio del camino, el punto de partida, sea muy diferente. El principio que Felipe hizo suyo le llevó a la mayor santidad, el principio que posiblemente hemos hecho nuestro, nos mantendrá siempre en la mediocridad. Veamos estos dos principios.
Alabado sea Jesucristo
Siempre sea alabado
[1] Que me perdone Kant, que merecería un tratamiento más profundo, pero entenderá que esto es solo una homilía. Con este lema el hombre moderno creyó que llegaría lejos, pero el viaje terminó en el escepticismo, en el relativismo, en el propio yo cerrado, en el yo isla. El gran idealismo no llegó a nada. El humilde realismo, incluso el de los paganos, había llegado mucho más lejos.
26 de mayo, 2022
Iglesia del Oratorio de san Felipe Neri
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